Ciudad de México.- El comercio de México, uno de los pilares económicos del país, puede ingresar a una nueva fase de prosperidad, pero dependerá de la correcta ejecución de los preceptos que se ha propuesto el nuevo gobierno para sacudir su estructura, opinaron expertos.

El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, que comenzó funciones el pasado 1 de diciembre, ha delineado su política comercial bajo tres ejes: innovación, inclusión y diversificación, pero ha ofrecido pocos detalles al respecto.

Pese a ser una economía abierta y con una docena de acuerdos comerciales, México es altamente dependiente de su intercambio mercantil con Estados Unidos, su vecino y principal socio de negocios en el renovado Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), vigente desde 1994.  

El director general del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce), Fernando Ruiz, dijo que el sector privado del país busca con el nuevo gobierno formas de estimular y ampliar el esquema comercial para adecuar al país a las necesidades actuales.

La ruta inicial apunta a innovar en las capacidades de producción interna, para entonces explotar mejor las condiciones hacia el exterior, al tomar en cuenta que en 2018 las exportaciones mexicanas alcanzaron un récord de 450.000 millones de dólares, en gran parte de manufacturas.

“Tenemos que aprovechar este bono que nos da la exportación de manufacturas para hacer crecer al país, para tener un mayor crecimiento de las pequeñas y medianas empresas, que puedan ser abastecedores de las grandes empresas exportadoras, y tenemos que ver qué les falta para esto”, dijo el experto a Xinhua.  

“Debemos sustituir importaciones en forma eficiente y competitiva, produciendo en México estas materias primas, partes y piezas que hoy importamos. Hay un cambio en el modelo y esto requiere de más inteligencia comercial”, agregó.

El director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico, José Luis de la Cruz, recomendó una “nueva matriz productiva”, que genere más empresas exportadoras.

Toda la comercialización competitiva de México a nivel global se está yendo a Estados Unidos, el sistema productivo no está diseñado para ir a otras regiones del mundo, no contamos con buenos puertos de embarque, por ejemplo

“El comercio electrónico podría ser uno de los mecanismos, pero esto debería obligar a México a cambiar su estructura de qué le puede ofrecer al mundo más allá de lo que ya le ofrece a Estados Unidos, y hoy no estamos preparados”, agregó.

De la Cruz y Ruiz coinciden en que a México le hace falta realizar un análisis profundo industria por industria, producto por producto, para determinar con exactitud en dónde se encuentran los “tiros más certeros” de inversión y comercio.

José Manuel López, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur), precisó que el nuevo TLCAN, ahora llamado Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC), también puede abonar en la estrategia del nuevo gobierno. 

“La puesta en marcha del T-MEC tendrá efectos positivos en la economía nacional, lo cual generará resultados benéficos para la generación de empleos, el crecimiento de las inversiones nacionales y extranjeras, y el aumento de las exportaciones nacionales hacia esos países”, dijo el dirigente.

“El T-MEC y los demás tratados comerciales que tiene México con otros países permitirán el crecimiento de la Inversión Extranjera Directa, para que establezca plantas en nuestro país y aprovechen la participación de México en la economía internacional en el marco de estos acuerdos”, agregó.

El T-MEC fue firmado por los líderes de los tres países el pasado 30 de noviembre, después de un proceso de modernización que inició en agosto de 2017, pero todavía tiene que ser ratificado por los legislativos para cobrar vigencia. 

Para acelerar la actividad comercial, la Concanaco-Servytur busca formas de impulsar un código aduanero “más esbelto”, que facilite los trámites del sector, dijo José Manuel López.

No obstante, el presidente del organismo recordó que es imperativo para el país reforzar el Estado de derecho, su constante “talón de Aquiles” (debilidad) para atraer mayores inversiones al país, que al mismo tiempo eleven sus capacidades productivas.

Las expectativas de crecimiento sólo se alcanzarán si se realizan cambios importantes que lleven al país, en su conjunto, a elevar sus niveles de competitividad

“La competitividad de México no solamente se determina con los productos que elaboramos o con la llegada de nuevas fábricas. Para atraer, fomentar y crecer las inversiones se requiere insistir en la lucha contra la corrupción y combatir a la impunidad, su hermana gemela”, agregó.

López Obrador, del Movimiento Regeneración Nacional, se ha propuesto combatir la corrupción para destinar esos recursos a proyectos productivos.

De acuerdo con estimaciones de empresarios, la corrupción en México tiene un costo de entre el 2 y el 10 por ciento del Producto Interno Bruto.

 

En esta nota:

https://www.debate.com.mx/politica/Comercio-en-Mexico-podria-ingresar-en-nueva-fase-de-prosperidad–20190209-0200.html